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Chile: 50% de los municipios no entrega píldora del día después

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Por S. Rodríguez y J. Vega / La Nación
 
Pese a las discusiones en el Parlamento y decenas de marchas a favor del fármaco, aún hay municipios que se niegan a entregar la píldora en su red de asistencia pública y los encargados de distribuirla ignoran por qué en su comuna no se distribuye, según afirma un estudio de la Flacso.

“Los funcionarios de la salud tenemos que inventarle cualquier cosa a los pacientes, como decirles que no ha llegado la píldora o no tenemos stock, porque no podemos decir que el alcalde se niega a repartirla o no se han pronunciado en el tema, porque podemos tener represalias. Entonces, el funcionario sólo debe decir que la píldora no está”, plantea el presidente de la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada (Confusam), Juan Muñoz.

Y es que casi el 50% de los municipios del país no entrega la píldora del día después, sin importar si es de la Alianza o la Concertación, y un gran porcentaje de los servicios de atención primaria no entrega este medicamento por desinformación o falta de abastecimiento.
Ésas son algunas de las conclusiones a las que llegó el estudio “Entrega de la píldora anticonceptiva de emergencia en el sistema de salud municipal, Chile”, realizado por el programa de género y equidad de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). La investigación se desarrolló entre abril y mayo del 2009, con la información recogida por la Asociación Chilena de Municipalidades a través de una encuesta que se hizo a los encargados de la atención primaria que tenían que entregar la píldora anticonceptiva de emergencia.

Los resultados establecieron que las regiones de Coquimbo y de Los Ríos son las que más distribuyen el fármaco, mientras Tarapacá, Valparaíso y Magallanes son las regiones donde menos se reparte. “El contexto del estudio es bien complejo ya que hay aumento entre los alcaldes que optan por no entregar la píldora, de un 34% a un 41,1%”, alerta la investigadora de Flacso Claudia Dides, quien junto a María Cristina Benavente y José Manuel Morán estuvieron a cargo del estudio.

Dicho aumento en la objeción del alcalde para no entregar la píldora tiene que ver “con la resolución del Tribunal Constitucional (TC) que estableció una restricción”, dice Benavente. Es más, los investigadores comentan que es importante destacar que el estudio se realizó en un contexto en que la discusión sobre la anticoncepción de emergencia en nuestro país estaba en pleno desarrollo.

POR QUÉ NO SE ENTREGA

En junio de 2009, la Contraloría dictaminó la prohibición de distribución de la píldora en la salud municipal. A fines del mismo mes, el gobierno envió al Parlamento un proyecto de ley para reponer la entrega del fármaco, dejando en claro que las jóvenes entre 14 y 16 años podían acceder a la pastilla con aviso posterior a sus padres o adulto responsable. El estudio detectó que en los servicios de salud se entrega la píldora principalmente en caso de violación (35,1%), justamente porque el TC sólo permitió el fármaco a las víctimas de violencia sexual.

Por eso, según estableció la investigación, el segundo factor de entrega del fármaco es “por indicación del matrón, matrona o médico, con lo cual operó más el tema de la conciencia, en el sentido de si como prestador de salud tengo el deber de entregar una nueva tecnología anticonceptiva para las mujeres y un deber ético”, aclarando que en general “el servicio de salud pública se restringe mucho a la norma y si ésta dice que sólo se entrega en caso de violación, así se hace”, dice la investigadora. Un ejemplo es Curicó, donde sí reparten la pastilla en su red de salud municipalizada y llegan hasta 30 mensualmente.

“Después que se prohibió la distribución de la píldora han bajado mucho las consultas de este tipo en la comuna, la gente está desinformada, no sabe que puede acceder a ella de forma gratuita. Antes repartíamos 60 pastillas del día después al mes, hoy las consultas no superan las 30 en toda la comuna”, cuenta Berta Montecinos, matrona del consultorio Sol de Septiembre en Curicó y encargada de la oficina de la mujer en la comuna. Es más, Montecinos asegura que incluso intentaron repartirla durante el período en que la Contraloría vetó su distribución.

“Nosotros intentamos comprarla, porque la demanda era alta, y aunque llamé a los laboratorios médicos, no pude conseguirla. Recién volvimos a distribuirla en febrero, cuando nos llegó el stock desde el ministerio”, confiesa. En el caso de los municipios que no entregan el fármaco, que corresponde a la mitad de Chile, el estudio detectó que la principal razón es el desconocimiento. Tal cual, cuando los investigadores les preguntaron a los encargados de la red asistencial por qué no distribuían la píldora, “No sé” fue un 25,6% de las respuestas. Las otras razones que pesan para no facilitar la pastilla son la falta de stock y ausencia del pronunciamiento del alcalde, ambas con un 20,3%.

“Cuando no hay una política pública clara, se actúa de acuerdo a las convicciones individuales. Todos estos factores provocan inequidad al haber mujeres que sí pueden acceder a la píldora y otras que no, siendo éstas últimas las de los sectores más pobres del país, porque las otras pueden comprar la píldora, como ha ocurrido en todos estos años”, afirma la investigadora.

Por su parte, el presidente de la Confusam, Juan Muñoz, comenta que la escasa distribución del fármaco es una realidad que ellos ven día a día en su trabajo. “Es lamentable que no se entregue la píldora, porque fue una ley muy discutida en el Parlamento y debe cumplirse. Los municipios no pueden aducir que no tienen abastecimiento, porque los medicamentos los entrega el Ministerio de Salud y es imposible que algunos tengan y otros no. Eso es faltar a la normativa”, sentencia Muñoz.

PÍLDORA V/S. DENUNCIAS

La zona con mayor proporción de municipios que no distribuyen el fármaco es la V Región de Valparaíso con un 65,7%, y según estadísticas de la División de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, el 2009 esta región tuvo 3.186 denuncias por delitos sexuales. Según el estudio, en la comuna de Santiago no se reparte la pastilla por razones desconocidas, pero es la que lidera el ranking de denuncias por violaciones con 14.623 el año 2009. LND se contactó con la dirección de salud y no quiso referirse al tema.

“Hoy ya hay un dictamen y se acató. En el caso de Valparaíso, no es que la píldora no esté a disposición, sino que la demanda ha sido más que baja. Es decir, no se ha solicitado como se esperaba. Las interpretaciones pueden ser múltiples, pero no porque se haya negado este derecho”, explico el alcalde de Valparaíso, Jorge Castro (UDI). En el otro extremo, la región donde existe el más alto porcentaje de municipios que entrega la píldora es la de Los Ríos con un 75% de distribución, la cual recibió 2.253 denuncias por violación el año pasado.

Ante esto, el alcalde de Valdivia, Bernardo Berger (RN), es categórico y dice “que en la municipalidad tenemos una postura clara desde hace años. Cuando hay una determinación médica que establece que hay razones donde es atendible su aplicación, la píldora debe estar al alcance”. Sostiene, además, que “pese a las aprensiones que son atendibles en la materia, también nos parece que en caso de violación especialmente es razonable entregarla. La píldora es una alternativa válida pertinente y por eso hemos estado llanos a acatar todas las soluciones y hemos buscado todas las alternativas para seguir distribuyéndola”.

ALCALDESAS V/S. ALCALDES

“No necesariamente los partidos políticos o conglomerados que tienen posiciones más liberales entregan la píldora y ahí hay una contradicción importante”, asegura la investigadora Claudia Dides. No obstante, son más los concertacionistas los que la otorgan, con un 58,2% ante un 43,7% de la Alianza. A esto podemos sumarle que la entrega del fármaco es distinta si se trata de alcaldes o alcaldesas, ya que independiente de sus partidos, son las mujeres las que tienen más conciencia sobre la importancia de facilitar gratuitamente la pastilla.

“En San Bernardo siempre hemos repartido la píldora, independiente del alcalde de turno. Antes teníamos a Orfelina Bustos, que era demócrata cristiana, y ahora está Nora Cuevas, que es UDI. Nosotros siempre tenemos abastecimiento en los servicios de urgencia como dice la ley, a pesar de que la demanda es bajísima, no más de cinco al año. Aunque se piense lo contrario, la gente que accede a la píldora no son menores, la mayoría son adultos entre 30 y 40 años”, explica Eugenia Muñoz, administrativa del consultorio Confraternidad de San Bernardo.

RAZONES PARA NO DISTRIBUIRLA

En cuanto a los casos de los municipios que no entregan la píldora y que al momento que la investigación de Flacso consultó por qué no la distribuyen, la mayoría dijo no saber la razón. Tal es la situación de San Antonio y Los Andes, ambas comunas encabezadas por ediles concertacionistas, pero con distintas explicaciones. El alcalde de San Antonio (PRSD), Omar Vera, se mostró extrañado y dijo “no sé por qué les dieron esa respuesta”. Él es partidario de la entrega del fármaco y aseguró que “la estamos entregando desde siempre”. En Los Andes, en cambio, el alcalde Mauricio Navarro (PDC) señaló que“yo no he dado instrucción alguna sobre su reparto y también creo que no tenemos obligación legal de distribuirla”.

Al recordarle que existe la ley 20.418, de enero de este año, respondió: “No me he hecho cargo de esa ley, tampoco la he contrariado. Pero lo básico es que no hemos recibido requerimiento para que la distribuyamos, tampoco ha sido solicitado. Si existe norma, tengo que aplicarla”.  Pero, como abogado, sostuvo que aún le queda el recurso de inaplicabilidad, aunque no está seguro de usarlo. Añade que, en términos personales, él estima que “existen dudas sobre su carácter abortivo, porque hay evidencia de que en algunos casos evita la anidación del embrión y eso es aborto”.

Entre los alcaldes consultados del Juntos Podemos, dos la entregan, uno sólo en caso de violación; una comuna está sin información y dos no la otorgan, por no estar autorizados por el alcalde.

El jefe comunal de Illapel, Denis Cortés, dijo, por ejemplo, que “según entiendo, la entrega estaría limitada a decisión del médico y se nos hace difícil suministrarla porque en la salud rural tenemos los técnicos y paramédicos, pero no tenemos frecuencia de médico y por ello se hace difícil de entregar la píldora”.

CENABAST NO TIENE ABASTECIMIENTO

La ausencia de stock es la segunda respuesta más explicitada para explicar en los municipios por qué no se entrega la píldora con un 20,3%. Aunque pudiera parecer excusa, en la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Salud confirmaron que justamente por el contexto de debate sobre la materia, no hay abastecimiento de la píldora en sus bodegas. Según se explicó en Cenabast, en la última licitación realizada entre noviembre y diciembre del año pasado no hubo oferentes, por lo cual la competencia tuvo que declararse desierta.

ImagenLa falta de interés entre los proveedores se dio por el incierto escenario legal sobre la posibilidad de distribución del fármaco. Para el doctor Guillermo Galán, de la Asociación de Protección de la Familia (Aprofa), no corresponde que no haya stock, especialmente después de aprobada la ley que asegura su distribución. Pero, su reflexión sobre la materia es más profunda y crítica, pues sostiene que “todavía estamos en un país donde la gente actúa por creencias, más que por evidencia, y eso va en desmedro de las mujeres y en riesgo de ellas y sus hijos”.

Añade: “Después de la ley lo que estamos viendo en el estudio de Flacso tendría que cambiar y ahí veremos cuán fuerte es el ministerio”. En Cenabast se aclaró, ante la duda sobre por qué no se ha hecho una nueva licitación para contar con la píldora, que ellos actúan sólo como intermediarios y que si una municipalidad se los solicita, la central deberá comprar las pastillas para entregárselas y que, además, las corporaciones cuentan con la indicación de la Subsecretaría de Redes Asistenciales para adquirir el fármaco en el sistema privado, o sea, directamente a los laboratorios.

Tomado de: http://www.lanacion.cl